martes, 5 de mayo de 2009

HISTORIA DE SAMBOAL



MONASTERIO SAN BOAL DE CACIELLO DE PINAR
Situado en la Provincia de Segovia, no distante de Cuéllar, este priorato es tal vez el más importante que durante siglos estuvo gobernado por los monjes de san Isidro de Dueñas. Según los autores benedictinos su origen se remonta a gran antigüedad. Es uno de tantos monasterios que florecieron antes de caer España en poder de los musulmanes, los cuales lo arrasaron y no volvió a recobrar nueva vida hasta que el territorio fue de nuevo reconquistado por los cristianos:“El monasterio de San Baudulo es el que ahora llamamos de San Boal del Pinar, el cual es muy antiguo, y no se sabe el principio de su fundación”. P. Yepes, Crónica de la Orden de San Benito, o. c., tomo IV, fol. 206 v.El cronista Argáiz concreta más los términos y lo hace anterior a la invasión agarena:“También tengo por Monasterio de tiempo de los Godos y que acabó por ahora, el de San Boal del Pinar, porque no se saben sus principios. Está junto a la villa de Cuéllar.” Argáiz: Soledad Laureada, Madrid, 1.675, tomo I, fol. 305, v., col. 2.Discrepan estos dos cronistas acerca del origen del nombre de este priorato. Yepes quiere hacerle descender de San Baudolo o Baudilio, mártir francés, cuya devoción trajeron a España los cluniacenses, mientras Argaíz sostiene se trata de un insigne mártir español que padeció martirio en Zamora, por lo que se podría pensar que ya existía antes de llegar los franceses y se llamaba San Boal. Existe también un relato que relaciona a Samboal con una batalla que los cristianos ganaron a los musulmanes por el mando de la plaza de Medina del Campo. El historiador Ossorio señala que según documentación recogida en el mismo monasterio de San Boal, por el año 736 cuatro caudillos de Medina del Campo, fueron los encargados de liberar aquel lugar, concluyendo las escaramuzas el día 20 de Mayo con una rotunda victoria sobre los agarenos. Es por lo que los vecinos de medina del Campo decidieron ir en procesión hasta San Boal, monasterio de advocación a San Baudilio, que se celebra el 20 de Mayo San Baudilio:Mártir de fe cristiana que sufrió martirio en la ciudad de Nimes en tiempos de Juliano el Apóstata. Después que hubo distribuido entre los pobres el patrimonio que había heredado de sus padres; Euberto, su maestro, el Obispo de Orleans, le concedió el subdiaconado, encargándole el cuidado de catecúmenos. Movido de ardiente celo cristiano, se presentó en una fiesta en que los paganos sacrificaban en Nimes y allí predicó la religión de Cristo e hizo una exhortación a la recepción del bautismo. Con una agresión brutal, se le derribó y cortó la cabeza de un hachazo. Los cristianos lo enterraron en fuera de la ciudad. Desde la antigüedad recibió veneración generalizada de los fieles.Su fiesta es el veinte de Mayo.
El documento fundacional, otorgado por Don Pedro Ansúrez en 1.112 pone su jurisdicción en manos de los monjes de San Isidro de Dueñas. De él entresacamos las principales cláusulas:“Yo, el Conde Pedro Ansúrez, junto con mi mujer la Condesa Doña Eilo, por temor a las llamas del infierno, por el horror del juicio y por amor de Dios, damos a Dios y a la Iglesia del Bienaventurado Pedro de Cluny y a la Iglesia de San Isidoro Mártir, la cual iglesia esta situada junto al castillo llamado de Dueñas, entre los ríos Pisuerga y Carrión: el Monasterio de San Baudilio de Carracielo con sus heredades, con sus términos y con sus pertenencias, pinares ... etc., rogándoles que no hachen en olvido el rogar por nosotros. Pone la pena de diez mil áureos”. Ms. 720 de la B. N. De Madrid, doc. Nº. 31.Está hecha la escritura de donación en la era 1.150, año del Señor 1.112, reinando en España Doña Urraca, hija de Alfonso VI; y firma D. Bernardo, Arzobispo de Toledo, Pedro, Obispo de Palencia, y los Condes D. Pedro Ansúrez y su mujer Doña Eilo, condes de Monzón, además de gran número de personajes de los más influyentes de Castilla.El extenso privilegio concedido por Alfonso VIII a San Isidro aludiendo a San Boal dice lo siguiente:“E el Monº. E Yglesia de San Boal de Carracielo de Pinar, cerca de Cuéllar, con toda su jurisdicción e heredat, e con todos sus diezmos, e pechos, e con todas sus pertenencias, e derechos”. Legajo 421 de la Delegación de Hacienda de Palencia, al final de los apeos de Santiago del Val.
Según Yepes, el Monasterio de Samboal no estuvo siempre bajo la jurisdicción cluniacense, sino que sus priores eran nombrados directamente por la Santa Sede o se entregaba el mando a priores comendatarios. En este razonamiento pudieran existir errores puesto que se puede ir siguiendo paso a paso la dependencia de este Monasterio. Al de San Isidro salvo en alguna ocasión determinada, como cuando se hallaba este mal gobernado por algunos priores enviados por Cluny.Se puede ir siguiendo a través de las definiciones de Cluny la marcha de este priorato al menos durante dos siglos. En Cluny se trataban todos los asuntos, se corregían los abusos o se destituían los priores, lo que supone una dependencia absoluta.Vamos a entresacar de las actas de los capítulos generales algunos datos referentes a nuestro priorato, conocido en las mismas con los nombres de San Baudilio del Pinar, San Baudicio, San Boal, San Bobal d’Alpinat, etc..- Una se refiere al monje Jordán, que por fraude y cartas falsas se había apoderado en 1.310 del priorato de Samboal, nombrándose a sí mismo Prior del mismo. Se dice que el priorato se encontraba en mal estado, no había en él pan ni vino, y todos los bienes habían sido enajenados por el prior intruso. En vista de que el prior verdadero no podía poner remedio, mandan los superiores que el referido Jordán sea depuesto y castigado severamente, restituyéndose al verdadero prior, y a la vez se pongan los medios para recuperar los bienes del monasterio hipotecados..- En 1.335, no residían en San Boal sino el prior y un clérigo los cuales celebraban las horas canónicas como podían. El prior estaba dispuesto a recibir más monjes si hubiera alguien que se los facilitara. No tenían sino dos cálices de estaño. El prior se desvivía por reparar los males ocasionados por sus antecesores, especialmente una llamado Pedro Sobrino, que había vendido a cierto judío de Valladolid una cruz de plata y un cáliz. Este mismo prior Pedro Sobrino y otro anterior llamado Hugo, habían hipotecado las casas, prados, tierras, viñas y todos los demás bienes de Samboal, no dejando en él nada libre pero el nuevo prior se dedicó con ahínco a recuperar el patrimonio perdido..- Desde 1.335 a 1.360 el prior de San Boal debía ser de gran valía puesto que fue designado visitador de los demás monasterios de la Congregación cluniacense de España.En 1.345 se hallaba San Boal bien administrado. Cierto monje residente allí llevaba una vida poco recomendable. Llegó al extremo de entregarse a vivir de bandolero, asaltando caminantes y cometiendo otras fechorías en la comarca. De esto se quejó el Prior a altas esferas de la Orden. La resolución acordada fue que el Camerario cluniacense de España se enterara de los hechos y si eran ciertos, se mandara prender cuanto antes al monje y encerrar en un obscuro calabozo bien cerrado, del cual no podría salir mientras el Abad de Cluny o los definidores no lo autorizaran.Tres años mas tarde, en 1.348, los bienes del priorato de San Boal estaban en buen estado, pero al año siguiente el prior dejaba bastante que desear, por las costumbres poco éticas. Los visitadores piden a Cluny que se le castigue.
Sin embargo en 1.387 el monasterio era bien administrado y era elogiado públicamente pero diez años mas tarde, en 1.387, el prior de San Boal no moraba en el monasterio sino que lo hacía a tres leguas de distancia en compañía de personas no santas, a la vez que dilapidaba los bienes del monasterio.En 1.392 vivían en San Boal el prior con un clérigo en medio de las mayores estrecheces e incomodidades; por negligencia del anterior prior se incendió casi todo el monasterio excepto la iglesia. En 1.396 presentaba el priorato un aspecto lamentable. Sólo vivía en él el prior sin los monjes que debía tener; carecía de claustro, refectorio, dormitorio y los restantes edificios presentaban un aspecto lastimero. El prior al no tener quien lo acompañase, se buscaba compañía no santa, y para poder vivir mejor había hipotecado lo poco que quedaba libre.San Boal debió seguir unido a la congregación francesa hasta finales del siglo siguiente, aunque bien pudo suceder que en la primera mitad del siglo XV acaeciera lo relatado por el P. Yepes y que el prior fuera de la Santa Sede o estuviera algunos años en poder de superiores comendatarios. Esta hipótesis es avalada por un documento del Archivo de Simancas que resumido viene a decir:“Los Reyes Católicos en el año 1.486 dieron una orden a Gómez de Navarrete, para que fueran al Monasterio de Samboal, que está cerca de Cuéllar, y eche a los que por fuerza lo ocuparon, los cuales fueron mandados por Fr. Diego Becerrra, ministro de la Orden de La Santísima Trinidad de Sevilla, y esta orden la dieron a petición del prior de San Benito el Real de Valladolid y de San Isidro de Dueñas, por ser el Monasterio de San Boal perteneciente a este último. Archivo General de Simancas, Doc. Expedido el 2 de mayo de 1.486, fol. 70.El 15 de mayo del mismo año, los Reyes Católicos comisionaron por medio de sus letras selladas y auténticas, a Andrés de Dueñas, beneficiario de la Iglesia Mayor de Valladolid, para que fuera a tomar el Monasterio de San Boal, cerca de Cuéllar, y lo secuestre, según petición de los priores de San Benito el Real de Valladolid y de San Isidro de Dueñas, querellándose de Fr. Diego de Becerra, el cual había asaltado el Monasterio. Archivo General de Simancas. Dirección General del Sello. Mayo de 1.487. Fol. 172. En una carta enviada por los Reyes Católicos el 5 de mayo del año 1.500 a su embajador ante la Santa Sede, Don Lorenzo Suarez de Figueroa y Mendoza, se deduce que la situación del Monasterio en esa época. Se hallaba en manos de un obispo de curia romana llamado D. Francisco de Troche. Los soberanos castellanos que tanto afán estaban desplegando para la reforma de las ordenes religiosas, sumidas en la inobservancia regular desde hacía tres siglos, pusieron gran empeño en reformar a la Orden Benedictina, dictando las oportunas medidas para la reforma de cada monasterio.El siguiente párrafo es alusivo al Monasterio de San Boal:“ ...Otrosí sabed que los pasados hemos escrito algunas veces a Luis Data y a Francisco Troche, familiar de su Santidad, para que dejasen a esta dha orden y observancia el dho Luis Data el Monasterio de Eslonza, y Francisco de Troche el priorato de San Boal de la diócesis de Segovia, y dice que hasta ahora no lo ha hecho, antes bien el dho Luis pide que le sean dados cada año ciento y diez mil ms., no teniendo el dho Monasterio de Eslonza por todo cuanto tiene de renta doscientos mil maravedis; y el dho Francisco Troche Obispo tiene el dho Priorato de San Boal y pide ochenta mil maravedis cada año de pensión; de lo que estamos maravillados, porque teníamos creído que ellos habían hecho el dho dejamiento como se lo habíamos escrito. Y porque Nos deseamos por lo que cumple al servicio de Dios Nro. Sro. Que los devotos Monasterios sean puestos y reformados en la dha observancia, lo cual no se podría hacer si ellos no los dejasen libres a la dha Orden, ba carta para cada uno de ellos. Dárselas y estad con ellos de nuestra parte y decidlos que estamos mucho maravillados de lo dilación que han tenido en dejar dhos Monasterios, sabiendo cuanto Ntro. Sor. Es servido que se reformen y que sin mas dilación dejen luego los dhos Monasterios a la dha Orden para que sean puestos y reformados con la dha Observancia si que pidan ninguna pensión que en ello nos harán mucho servicio, y que en otras casa les mandaremos gratificar. Y dando el dho consentimiento, suplicad a su Santidad conceda por su Bulla que el dho Monasterio de San Pedro de Eslonza sea regido y gobernado a la manera de los otros Monasterios de la dha congregación, y que el Priorato de San Boal sea unido al Monasterio de San Isidro cerca de la villa de Dueñas, de la dha Orden, a quien fue sujeto antiguamente y desmembrado por autoridad apostólica”. Archivo de Valladolid, tomo 2, fol. 4 y 11(Santo Domingo de Silos).10 años más tarde poseía el priorato de San Boal el Dr. Covarrubias, que al decir de los documentos “lo tenía impetrado por Roma”.Por los años de mil quinientos y diez por diligencias del Abad Fray Francisco de Castro, que por su Santidad le llamaron el bueno, y por diligencias de Fray Andrés de Tordesillas se aseguró San Boal y se unió a esta casa de nuevo. Estos dos Abades eran los primeros que empuñaban el báculo abacial de San Isidro, una vez extinguida la orden cluniacense e implantada la reforma de los monasterios benedictinos, iniciada en San Benito el Real de Valladolid.En 1.512 expidió Julio II una bula por la que lo anexionaba definitivamente a San Isidro, pero la caridad presidía todos los actos: para no dejar en la calle al Dr. Covarrubias, se concertó con él que pudiera disfrutar del beneficio del priorato por todos los días de su vida, reservándose los monjes el derecho de nombramiento del capellán. Así consta que en 1.513 el Dr. Covarrubias presentó un capellán a la aprobación del Abad de San Isidro.Un documento de 1.523 da cuenta de cómo el Abad de San Isidro fue a San Boal a tomar posesión del priorato por muerte del Dr. Covarrubias.El priorato de Samboal seguirá ya unido al de San Isidro hasta los tiempos modernos, siempre con una vida muy precaria, pero sin los desordenes de la época cluniacense.También de 1.523 es una cédula real del emperador Carlos V amparando a San Isidro en la posesión del priorato de San Boal y prohibiendo a nadie se atreva a perturbar esta posesión.Un documento de 1.528 contiene la declaración de un testigo de cómo una heredad, propiedad de San Isidro en el partido de San Boal llamada Casasola, había sido usurpada, haciéndose los tramites reglamentarios ante Diego del Olmo, escribano de Iscar, para recuperarla. Las continuas usurpaciones son el motivo de que en esta época se repitan los actos de apeo.
En un documento del Capitulo General de 1.550, se definía que el Priorato de San Boal debía de tener al menos cuatro monjes y capellán para administrar los sacramentos.Así en 1.596 se hizo un informe ante el prior de San Agustín de Valladolid y ante el escribano de Coca de las posesiones que el Monasterio de San Isidro tenía en San Boal.El códice 720 del Archivo Histórico Nacional nos ofrece estas interesantes noticias y otras muchas sobre nuestro Monasterio que allí se conservan:.- En San Boal existía una cofradía dedicada a San Bartolomé de la cual había unas ordenanzas escritas entre 1.560 y 1.587. En estas ordenanzas hay un proceso contra el vecino de San Boal Alonso Ropero, por un delito cometido contra un monje. Las ordenanzas se refieren al origen de las mismas que son de 1.329 y dicen que “las escribió Joan García por mandato del cauildo de San Bartolomé y que era sacristán de San Isidro”..- En 1.574 el P. Vicario de San Boal demandó a unos vecinos del lugar por haber cortado pinos en el pinar propiedad del Monasterio sin la debida autorización.- En 1.529 se litigó ante el Dr. García de Herrera, corregidor de Cuéllar, sobre el pago de los diezmos que les eran rehusados por los monjes. De esta época son unas cuentas aprobadas por el P. Vicario del Priorato, referente a la cofradía de San Pedro, establecida en la Iglesia Parroquial..- Entre los años 1.628 y 1.629 se compraron diversas propiedades entre ellas una huerta en San Boal..- En el año 1.645 el monasterio llegó a encontrarse en una gran estrechez económica como consecuencia de las grandes deudas que arrastraba agravado por un terrible pedrisco que asoló el lugar. Los monjes se vieron obligados a vender las campanas para remediar las necesidades más urgentes, a pesar que una de elles estaba quebrada y la otra poco menos..- En 1.651 se adquiría un majuelo en Gomez de Ovieco según escritura levantada por Martín de Prado..- En 1.713 se compró una casa en San Boal en el precio de 3.700 reales, a Juan Alonso, vecino de Miguel Ibañez, jurisdicción de la ciudad de Segovia. , ante Manuel del Canto, escribano de Coca. Otra casa comprada el mismo año al vecino de Bernardos Tomas Herrero, en el precio de 2.461 reales.
.- En 1.714 litigaron los vecinos de San Boal ante la Real Cancillería de Valladolid contra los vecinos de Narros por la usurpación de terrenos y su utilización para pastos y recogida de leña y maderas en los pinares. Como consecuencia de dicho litigio se realizaron los oportunos actos de apeo para delimitar las propiedades siendo la sentencia favorable a los vecinos de San Boal:Por éste se da la posesión del término de San Boal, (Frades y Gomez Obieco), a sus vecinos, en Madrid a 11 de Octubre de 1.711. Auto que se notificó a la marquesa de Cadreita y los Alcaldes de los concejos colindantes y de San Boal, para que lo comunicaran en sus respectivos lugares y así tuvieran la oportunidad de alegar en el plazo de quince días. Alegaciones que no llegaron a presentarse, procediéndose a redactar la “Escritura de Concordia” (pag 64 v.). Actualmente se conoce como “Concordia” al paraje a que hace referencia esta disputa .
Posteriormente se solicita por los vecinos de San Boal se ejecute la posesión del término, renovando los cotos que aún seguían puestos por los de Narros. (Pag. 78).
Por auto de Don Manuel Velázquez de Bellosillo, Corregidor de la Villa de Cuéllar y su Tierra, en 7 de Noviembre de 1.712 se procede a dar la posesión. (pag 79). Recorriendo coto por coto y tomando la posesión de territorio formado por San Boal, Frades y Gomez Obieco, comunicándolo en el Concejo de San Boal y después en los demás concejos limítrofes, para que tuvieran conocimiento del Auto de Posesión y lo respetasen.
Al parecer dicho Auto es acatado por todos los vecinos colindantes, menos por los de Narros, que apelan ante la Cancillería de Valladolid sobre todo el proceso que se había realizado, continuando estos labrando y aprovechándose de los terrenos ocupados desde tiempos de la despoblación de San Boal y sus barrios. Es ya en Sentencia de 23 de Marzo de 1.714, cuando se les obliga a dejar libres los terrenos ocupados, para que puedan ser aprovechados por sus legítimos dueños, ponen la pena de cincuenta mil maravedíes para los que lo incumplan.
.- En 1.732 se compró una finca de cinco obradas a Francisco Alvaro, vecino de Fuente el Olmo,ante Felix Benito de Salazar, escribano de Iscar.El Abad de San Isidro ejercía en todo el término de San Boal jurisdicción eclesiástica civil y criminal y esta jurisdicción la solía delegar en el prior vicario al frente del Priorato como se refleja en le legajo 5.44 2 del Archivo Histórico Nacional en el que delega el abad de San Isidro, Fray Francisco Martínez, en Fray Vicente Rubio la jurisdicción espiritual y temporal del Lugar de San Boal y sus dos anexos Gomez de Ovieco y Frades.Por esta época debió sufrir el priorato de San Boal un incendio general y como consecuencia de ello el priorato no recibía frutos por haber quedado este despoblado. Es así que se estableció la exención del pago de impuestos durante veinte años a los que fueran a repoblarlo.En 1.739, el 11 de abril, el vecino de San Boal Sebastián Arqueros otorgó escritura a favor del Monasterio de San Isidro sobre una casa sita en el lugar de San Boal, ante el escribano Martín Aguirre, de Cevico de la Torre. A. H. N. Legajo 5435, sección Clero.
Con estos vaivenes, como se puede ir comprobando por las aportaciones dinerarias que anualmente se hacían a San Isidro, épocas buenas, épocas malas como la invasión de las tropas de Napoleón, llegamos al 11 de Octubre de 1.835, fecha en la que se aprueba la Ley Desamortizadora de Mendizabal por la que se expropiaban los bienes de la Iglesia para su posterior subasta y así engrosar las arcas del Estado. Esta ley afectó al Monasterio de San Isidro de Dueñas e hizo que el Priorato de San Boal desapareciera hacia 1.838.Como consecuencia de la Ley Desamortizadora, la Nación Española vende a D. Baltasar González, vecino de la Villa y Corte de Madrid, el Coto Redondo de San Boal, compuesto de trescientas cincuenta obradas de tierras de labor, un prado para pastos de cuarenta obradas, un pinar albar de quinientas obradas y varios terrenos eriales procedentes de los religiosos benedictinos de San Isidro, según escritura otorgada el siete de Enero de 1.845, por la cantidad total de setenta mil reales vellón. Cuatro años más tarde por escritura de fecha cuatro de octubre de 1.849, otorgada en la ciudad de Segovia, ante el escribano Don Nicolás Leonor Ballestero, Don José Tejada de Frutos vecino de ella, en concepto de apoderado de Don Baltasar González, vendió la citada finca rústica a Don Rosendo Llorente, vecino de Bernardos. Son los herederos de Don Rosendo Llorente los que actualmente continúan con la posesión de las últimas propiedades rústicas del Priorato de San Boal. En el lugar, que ahora se denomina “SAMBOAL” se conserva la Iglesia parroquial en la que destaca arquitectónicamente el ábside y la gran torre de estilo románico mudéjar de ladrillo.













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